Es una tradición ponerle un cascabel al gato, de hecho incluso hay una frase hecha que habla sobre el tema. Sin embargo, no por ello es necesariamente recomendable hacerlo.
Los gatos son animales que les gusta estar tranquilos y que les dejen en paz. Ponerle un cascabel rompe su paz y les hace estar nerviosos y agitados. Por este motivo, no se recomienda ponérselo. Además, podrían ponerse demasiado nerviosos mientras se lo colocas, llegando incluso a arañarte.
Si se lo pones desde que es un gatito no deberías tener ningún problema. También es bueno hacerlo en algunos casos puntuales, como por ejemplo en caso de un dueño invidente que quiera tenerlo localizado. Pero en la mayoría de los casos no hace ninguna falta y tu gato preferirá que no lo hagas.




