Gatos caprichosos

Uno de los más comentados sambenitos de los felinos es su “paladar exquisito”, su exclusividad en la elección del alimento…Son gatos caprichosos

En general podemos asegurar que los gatos normales y sanos, raramente ayunan por sí mismos y, si lo hacen, suele ser durante un tiempo muy corto y por causas más que justificadas (calor, mal estado de los alimentos, alguna patología…)

Es cierto que existen animales (y personas) mejores y peores comedores, y es lógico que algunos propietarios sientan temor por la posibilidad de que su mascota esté insuficientemente alimentada; este temor no justifica de modo alguno el ofrecimiento de un sinfín de alimentos distintos en un corto periodo de tiempo: ello puede provocar alteraciones digestivas y un mayor conflicto de las costumbres alimentarias.

El primer punto a tener en cuenta (ayudados por el profesional) es si el peso de nuestra mascota es el correcto a pesar de su “presunta inapetencia”, de su irritante “capricho”. Si el gato es muy delgado, puede que no haya una patología detrás de esa delgadez, pero es importante descartar cualquier enfermedad.

A partir de entonces intentaremos entender por qué nuestro gato puede ser un caprichoso:

La elección del alimento

Siempre decimos que debemos comprar el mejor alimento que nos permita nuestro bolsillo, y un alimento adecuado a las características y necesidades del felino; esto se ve justificado por la correcta formulación, por el equilibrio de los nutrientes y por algo muy importante para evitar el bajo consumo de alimento: estos productos son mucho más apetecibles para los exquisitos paladares de nuestros mejores amigos.

Los fabricantes de alimentos, conociendo el gran reto de satisfacer a los más exigentes catadores, mejoran, reformulan y lanzan nuevos productos cada vez más apetitosos. Pero la dificultad es todavía mayor cuando además el alimento debe proporcionar todos los nutrientes en su justa medida como alimento completo y no como “extra”.

Se ha demostrado que los criterios de elección del alimento son distintos para cada gato: Algunos eligen su alimento preferido en función del aroma: si el aroma es excepcional para él, lo consumirá sin ninguna duda cada día sin necesidad de variar de alimento.

A otros gatos les influye, más que el aroma, la sensación que le produce el alimento en la boca, al mezclarse con la saliva y contactar con las papilas gustativas. Para estimular esta sensación tan agradable en la boca, los alimentos se desarrollan con específicas texturas, formas y fórmulas, siendo incluso más potente el efecto combinado de dos croquetas diferentes.

Por último, otros gatos prefieren el alimento que les causa mejor sensación una vez digerido. Es el denominado efecto post-ingestión. La proporción y relación entre los principales nutrientes como las proteínas, influyen mucho en esta sensación. Esta particularidad en cuanto a las preferencias demuestra que cada gato es diferente.

Cantidad de alimento

A menudo el propietario tiene una idea preconcebida de la cantidad que debe comer su mascota diariamente sin tener en cuenta las referencias del fabricante ni “el importante concepto” de que los alimentos actuales consiguen “grandes efectos” con pequeñas cantidades. Para algunos propietarios una ración normal de un alimento de alta gama puede parecerle insuficiente, y si se empeña en rellenarle el comedero y piensa que no desciende al ritmo que él considera, eso quiere decir que al gato no le gusta lo suficiente y le compra otro alimento. A veces esta es otra causa de que nuestro gato sea caprichoso, la propia impaciencia del dueño.

Debemos apoyarnos en las guías alimentarias del fabricante y en el consejo del veterinario.

El efecto del “picoteo”

En Una tal Helen Thomson decía sabiamente: “una mascota bien educada no tratará de compartir tu comida, simplemente logrará que te sientas tan culpable por no darle que no podrás disfrutarla”.

Es decir, debemos ser fuertes y olvidarnos de “esa carita que nos pone” para evitar darle de nuestra comida o caprichitos que no debe comer. Ellos son muy listos, e insistirán e insistirán… y si cedemos debemos tener muy claro que estamos perdiendo una importante batalla que perjudicará la salud de nuestro amigo y que podemos estar empujando a ser un gato caprichoso.

Tengamos muy presente que si somos estrictos, en muy poco tiempo nuestro gato no pedirá “caprichos” y comerá sólo su comida. ¡Hagámoslo por su bien!.

Gatos aburridos

El sedentarismo de nuestras mascotas es, por desgracia, un hecho bastante frecuente. Son habituales los casos del gato “que vive su vida”, que no interacciona prácticamente nada con sus propietarios. Este animal estará cada vez más desinteresado por una serie de actividades (juego, ejercicio…) y prácticamente obsesionado por la alimentación.

Es algo totalmente admitido en el género humano que el aburrimiento y el sedentarismo suelen combatirse con frecuentes escapadas a la nevera. En nuestros gatos, esta falta de motivación también provoca un mayor interés por el alimento que desencadenará un lógico aumento de peso debido al nuevo vicio aprendido: comer, comer, comer, comer…

Este animal se convierte en un “especialista pedigüeño”, no sólo por el interés hacia la comida, sino por el interés al único acto de cariño que le muestra su propietario.

Es importante tener presente este punto; nuestras mascotas no sólo aceptan lo que les ofrecemos como una respuesta a su apetito, en muchas ocasiones la aceptación del premio, picoteo o alimento es una respuesta agradecida a una de las muestras de cariño del propietario. ¿Solución?: evidente, dedicar el tiempo suficiente a los juegos y ejercicio de nuestro felino; con ello, no tendremos que suplir estos necesarios actos por excesos nutricionales.
Fuente: http://www.elgatoencasa.com/default.cfm?id_pagina=459&seccion=Gatos-caprichosos

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