Razones por las que Tu Gato no Come

Cualquier dueño se preocupa por su gato cuando observa que come poco o nada. Conviene no asociar de forma directa la pérdida de apetito con una posible enfermedad ya que existen otras causas que pueden afectar a la alimentación del gato. Pero ante cualquier duda, es recomendable consultar con el veterinario que es quien puede elaborar un diagnóstico a partir de los síntomas visibles. ¿Por qué mi gato no come?

Razones por las que puede ser que mi gato no coma
Razones por las que puede ser que mi gato no coma

Causas de un cambio de hábitos

Para observar posibles síntomas de enfermedad observa si a pesar de que tu gato no come como habitualmente, continúa o no con su actividad habitual o, por el contrario, se muestra decaído. La visita al veterinario es positiva para descartar una posible infección vírica que puede alterar el apetito.

Al igual que nos pasa a las personas, los animales también tienen sus propias preferencias y gustos en cuestión de comida. Puede suceder que el alimento que estás dando a tu gato no le guste lo suficiente y prefiera dejarlo. Prueba con otro producto. Si este sí lo disfruta, entonces, lo más probable es que el anterior menú no fuese de su agrado.

Conviene puntualizar que los gatos no solo pueden notar el cambio de sabor de un alimento sino también, su diferencia en color y en su textura.  El gato rechazará el alimento si por alguna razón este no se encuentra en condiciones óptimas.

También puedes notar un cambio de hábitos en el gato cuando le cambias su comida habitual por otra diferente y necesita su tiempo para adaptarse a los nuevos sabores.

El gato también puede experimentar una pérdida de apetito como consecuencia del estrés. El gato es vulnerable ante los cambios que alteran su rutina habitual, por ello, un viaje o reformas en casa pueden influir en su falta de apetito.

Los gatos son animales de rutinas, por tanto, cualquier posible cambio que pueda alterar el ritmo previsible de su día a día, puede suponer un nivel de malestar para el que necesita un tiempo de adaptación. Por otra parte, los problemas dentales también pueden alterar el ritmo de alimentación del gato a causa del dolor que siente (no solo puede tener problemas dentales sino también, de encías).

El gato también puede comer menos durante las épocas del calor en días intensos de altas temperaturas. Si solo ocurre en este tipo de situaciones, se trata de un hecho vinculado con el tiempo.

También puede haberse producido un desorden en la rutinas de alimentación del gato. Esto es especialmente frecuente si distintos familiares consienten caprichos de comidas especiales a lo largo del día y el gato se acostumbra a ello.

Debes estar especialmente atento si tu gato siempre ha sido un animal con apetito en sus horarios habituales de comida. Por otra parte, si el animal sufre vómitos también puede tener algún problema de salud o dolor.

Ante cualquier duda que tengas al respecto, consulta con el veterinario que atiende a tu gato que podrá orientarte de un modo personalizado.

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